La seguridad en los centros educativos empieza por las personas. Desde la filtración de datos de los alumnos hasta el phishing y el ransomware, la mayoría de los incidentes se deben a un error humano. Guardey ofrece formación gamificada en concienciación sobre seguridad que enseña al personal de todos los tipos de centros educativos a reconocer y notificar las ciberamenazas.
Nuestra capacidad de atención es más corta que nunca. Los retos de Guardey no tardan más de tres minutos en completarse. Esto hace que sea fácil jugar entre clases o durante la pausa para comer, antes de que tengas la oportunidad de distraerte.
Aprender sobre cyber security no debería ser aburrido. Guardey aumenta el compromiso con una historia divertida y relevante y una tabla de clasificación para fomentar la competición amistosa entre los empleados.
Guardey está diseñado para satisfacer las necesidades de concienciación sobre seguridad de la educación moderna. Desde recordar a los profesores que cierren sesión en los dispositivos compartidos después de clase hasta ayudar a los centros educativos a crear hábitos digitales más seguros, la formación se conecta directamente con situaciones cotidianas del entorno educativo.
Los retos breves y prácticos ayudan a convertir la concienciación en un comportamiento rutinario, sin añadir presión adicional a las ajetreadas jornadas escolares.
Los estudiantes se enfrentan a riesgos online diferentes a los del personal. Guardey ofrece formación específica en materia de seguridad para estudiantes de entre 12 y 18 años, que abarca temas del mundo real como el ciberacoso, la sextorsión, la inteligencia artificial y las redes sociales.
A través de situaciones reconocibles, los alumnos aprenden a detectar la manipulación, proteger su privacidad y tomar decisiones digitales más seguras. Los hábitos digitales más sólidos se adquieren desde pequeños.
Las normas de seguridad en el ámbito educativo varían según el país. En toda la UE, la normativa NIS2 establece requisitos para la educación superior; en el Reino Unido, los centros educativos se rigen por las normas cibernéticas del DfE, y los centros de primaria y secundaria neerlandeses siguen el marco normativo IBP.
Una gran parte de esos requisitos tiene que ver con las personas y su comportamiento. Con Guardey, puedes recopilar esa documentación de forma continua: los informes semanales y los análisis detallados muestran la participación y el progreso de cada equipo, listos para tu expediente de auditoría.
Eso depende de tu país y del tipo de educación. En el Reino Unido, los colegios siguen las normas cibernéticas del DfE; en los Países Bajos, las juntas escolares trabajan para cumplir elmarco normativo IBP, con hitos en 2027 y 2030; y la educación superior puede estar sujeta a la normativa NIS2, dependiendo del país (véase:requisitos de la NIS2 para la educación). Los informes de Guardey sirven como prueba para cada uno de estos marcos normativos.
Para todas las personas que trabajan en el ámbito educativo o en sectores relacionados: profesores, docentes universitarios, personal de apoyo y personal administrativo. Desde una sola escuela primaria hasta una red con docenas de centros, y desde centros de formación profesional hasta universidades. Para los alumnos de entre 12 y 18 años hay una formación específica que aborda temas como el ciberacoso y la sextorsión.
Desde la medición inicial hasta los informes listos para la auditoría: descubre en 45 minutos cómo se adapta Guardey a tu centro educativo.